La Peña Campeón alcanza el Jubileo

 

Como anunciamos en su día, el pasado 22 de Enero, la Peña Caballísta Campeón, peregrinó junto a otras asociaciones del Bando de los Caballos del Vino, Moros y Cristianos… hasta la Basílica de la Vera Cruz para ganar, como indica el protocolo, el Jubileo.

En un día frío y ventoso, peregrinos venidos de diferentes lugares de la geografía regional, nacional y de fuera de nuestras fronteras, nos fuimos reuniendo en el entorno de “La Parroquia”. El temporal de viento y nieve que azotaba la región,  no fue obstáculo para que un numeroso grupo que rondaría las dos centenas de peregrinos, pululáramos por el coqueto, recogido y tradicional cruce de calles de Gregorio Javier, Mayor y Colegio impacientes, ansiosos porque el reloj marcara las once y media. En ese momento comenzó la ceremonia. Con disimulada impaciencia, recogimiento y sentimiento, los grupos, con sus distintivos pañuelos rojos al cuello unos, con complementos en la vestimenta del Bando Moro o Cristiano u otros con ese porte y atuendo que distingue a los peregrinos del simple paseante o curioso, accedimos al interior del templo.

Tras unas palabras de bienvenida y una ceremonia breve, concisa, austera, pero llena de emotivos sentimientos, los peregrinos, acompañados por los voluntarios del Año Jubilar comenzamos a procesionar camino de La Basílica.

La Cruz Guía, de madera, sobria, solemne, abría paso y mostraba el camino al gentío que con respetuoso porte, a paso lento pero firme, con emoción y sentimiento tomaban camino por esas estrechas, rebonicas, empinadas y queridas callejuelas que nos llevarían hasta el arco de entrada al monumental Castillo que alberga La Basílica.

Ya en el interior, la Solemne Misa. Durante la liturgia, representantes de las agrupaciones participantes tomaron la palabra para participar en las Lecturas y  presentar las Ofrendas. Con ello mostraban su disposición inquebrantable y el compromiso de los Caravaqueños con su Año Jubilar.

Miembros de nuestra Peña, participaron en la presentación de las Ofrendas y nuestro presidente, Pedro Vélez Ortiz tuvo el honor de leer durante la liturgia.

El magnífico y esperado acto, finalizó con la Adoración de la Cruz, portadora de las reliquias del Lignum Crucis, durante la cual los peregrinos fuimos acercándonos llenos de sentimiento a besar nuestra Cruz.

Como es costumbre, nuestra Peña no podría dejar pasar tan magnífica ocasión, coronando el día con una comida con los socios, colaboradores y simpatizantes que quisieron acompañarnos. El local social o “refugio”, ha sido remozado con motivo del Año Jubilar. Mejoras que serán disfrutadas por los socios en adelante, habiendo quedado manifiestamente mejorado. En él, además de pequeñas reformas que dan lustre al conjunto, recordamos que recientemente se inauguró el “Monumento custodia del Agua Bendecida” que engalana y da empaque a nuestro local.

Cada vez queda menos para el gran día… El dos de mayo. Sin duda el más esperado por nuestra peña. Nuestro caballo lucirá refulgente y dará brillo a la mañana, mientras nosotros, los peñistas del Campeón, regalaremos alegría, diversión y entusiasmo en la ansiada espera de que una vez más nuestro nombre sea el último en ser nombrado, allá arriba, en el Castillo, junto a la puerta principal de nuestra impresionante Basílica y cuando la tarde comience y el sol se ponga, tras las impresionantes almenas del joyero que protege nuestra Vera Cruz, podamos levantar la Copa del Primer premio y romper a llorar mientras nos dejamos la voz al grito de ¡Campeones, Campeones… oe, oe, oe!