Capítulo V.- Volviendo a la senda. 2.009-2016

Por José Fernando Bermúdez López

2009

Después de unos cuantos años alejados de nuestro camino habitual, que no era otro que crear  mantos con aspiraciones a un primer premio, en este 2009 encontramos a un diseñador joven, pero sin experiencia en el mundo de los Caballos del Vino. Derrochaba talento y la Peña apostó por él.  José Prats realizó un manto precioso en cuya cenefa se entrecruzaban dos serpientes, una roja y otra verde. El trabajo fue de tal calidad, que fue reconocido con un  3º premio de enjaezamiento. Se consiguió una mejora de 8 puestos en solo un año. Fue un tercero muy celebrado por todos, la alegría de volver a estar ahí en la pomada. Una inyección de optimismo que nos impulsaba hacia objetivos más ambiciosos que llegarían años más tarde.

Aquel año volvimos a sacar a Cachalote, un caballo de Enrique Rubio, siendo premiado con un 4º lugar en el caballo a pelo y cada año dando mejor rendimiento en la cuesta. Era un caballo que no pasaba desapercibido por lo inquieto que era.

2010

José Prats ya tenía más experiencia y se notó. Realizó un primer premio de enjaezamiento. El manto de las cuadrigas. Fue precioso,  espectacular. Pero ocurrió algo insólito. El Bando de los Caballos del Vino tomó una decisión sin precedentes. Anuló las votaciones y otorgó  por sí mismo los premios de primer bloque. Si se hubieran respetado las votaciones de las peñas, hubiéramos obtenido el primer premio con diferencia, más solo recibimos el 2º puesto y no fuimos los únicos perjudicados, 3 peñas jóvenes recibieron un premio muy inferior al merecido, en nuestra opinión.

Como detalle, hubiera sido la primera vez en la historia de los Caballos del Vino que el primer premio se lo llevará un caballo negro. Y aún a día de hoy, no ha ocurrido.

Cachalote realizó ese año una carrera brutal, llegó solo al final de la cuesta y se introdujo el solito al interior del castillo, tardó menos de 10 segundos, realizó una salida explosiva que aún recordamos entre risas, historias, anécdotas de la carrera.

2011

José Prats se marchó al extranjero. El diseño nos lo realizó Rivero. Un precioso enjaezamiento de muchísimo trabajo con tiras verdes y naranjas. Lo premiaron con un 3º lugar volviéndonos a quedar a las puertas de tocar el cielo. Seguíamos estando cerca. Ya transcurrían 13 años sin conseguir un primer puesto. Teníamos diseño, teníamos bordadoras, solo nos faltaba un golpe de suerte.

Volvimos a obtener un 4º premio en el Hoyo con Cachalote. De nuevo realizó una salida muy fuerte en la cuesta. Un caballo que siempre recordaremos.

2012

Elegimos un caballo blanco de la cuadra de Enrique Rubio de nombre Señorito. Tuvo un comportamiento fabuloso. Rivero diseño un manto (para mi gusto personal), el más elegante y fino que se ha sacado en un 2 de Mayo. De tonos azules. Se introdujeron por primera vez novedosos elementos decorativos como las chapas. Los flecos se realizaron imitando a bobinas de hilo de coser con una caída muy diferente a la habitual. Fue el mejor enjaezamiento y así nos lo reconocieron todas las peñas con un 1º premio. 14 años después. Desde 1997, había llovido mucho pero merecía la pena. A muchos de nosotros los primeros premios de los años 90 nos pillaron muy pequeños. Este fue el primero que pudimos festejar como se debe.Para nuestros padres fue la ilusión de volver a sentir lo que muchos presumieron que nunca se volvería a conseguir. La alegría fue desbordante durante días. El día 4 trajimos una batucada antes de la Tribuna. Tanto esfuerzo por fin daba resultados de nuevo.

2013

Volvimos a cambiar de diseñador. Lo realizó Juanpe, que ya tenía experiencia pero que hasta el momento no había realizado ninguna obra para optar al primer premio. Tuvo la suficiente visión de realizar algo rompedor e impresionante. El manto que sacamos a la calle, fue un enjaezamiento digital en un mundo analógico. La diferencia era gigantesca con el resto. Tan evidente que volvimos a conseguir un 1º premio. Fue el manto de los volúmenes. Faltarían palabras para describir el antes y después que aquel trabajo dio a los enjaezamientos. Todavía nadie ha sabido capaz de realizarlos de esa manera. Ese año la suma de diseñador + bordadoras + equipo de montaje consiguió un manto que quedará en la memoria colectiva.

Se volvería a repetir nuestra historia, solo ganamos 2 años seguidos. El doblete.

Presentamos a Smirnoff. Un caballo blanco propiedad de Tomás, “El Gamba”. De buen comportamiento y rápido en la cuesta. Lo vestimos en su cochera, en la calle Alfonso Zamora, y desde entonces venimos haciéndolo en el mismo lugar gracias a la hospitalidad que nos brida en su casa.

2014

El objetivo para año era hacer un triple.Difícil misión. Volvimos a contar con Smirnoff, repitió el 11º puesto en el Hoyo. Realizó otra carrera muy rápida, aunque de nuevo no pudo ser dada como válida.

Juanpe creó un diseño muy novedoso repitió el metacrilato en la cenefa. El equipo de montaje tuvo que esforzarse y echar unas cuantas horas no previstas… El resultado fue muy bueno pero no obtuvimos el puesto que ansiábamos, le otorgaron únicamente un 5º premio. A pesar de eso,  encontramos una línea de trabajo que nos encanta que no es otra que la innovación.

2015

Ese año 2015, sacamos a la calle el caballo de la “cicatriz” de Calasparra, de nombre Espléndido XIII. Recogimos un décimo  primer premio en el Hoyo, cuestión que se está haciendo costumbre. Por fin pudimos romper la mala racha en la cuesta realizando una carrera válida como la peña se merece.

Rivero volvió a diseñar el enjaezamiento, el manto del “bicho”. Llevaba un dragón con escamas doradas en puesto de las cintas, desde la culera hasta las plumas del brión, gustó mucho, pero la aritmética de los caballos del vino nos rellegó a un 2º premio que nos supo a muy poco creíamos merecer, con todas las de la ley, un primero. Pero ya se sabe, no es lo mismo llevarlo, a que te lo den.

2016

Sacamos un caballo de Julián, de nombre Tremendo III. De color blanco que volviendo a quedar otra vez en el puesto 11º en el Hoyo.

El diseño lo llevó a cabo Pablo. Dibujaba unos pavos reales azules en la parte alta de las piezas, que hacían el manto muy novedoso y original. Aunque gustó mucho solo obtuvimos el 4º premio que nos volvía a saber a poco.

Este ha sido el 34º año que la peña ha salido a la calle, habiendo obtenido:

1º premio: 4 veces

2º premio: 3 veces

3º premio: 6 veces

4º premio: 4 veces

5º premio: 5 veces

6º premio: 3 veces

7º premio: 4 veces

8º premio: 2 veces

9º premio: 1 vez

11º premio: 2 veces

Además de 2 primeros premios de caballo a pelo y 1 de segundo premio.

Pero a parte de estos números lo más importante son el equipo humano que los forman, bordadoras, juntas directivas, caballistas, equipo de montaje, socios… Todos y cada uno de ellos hacen que este sueño vuelva a hacerse realidad cada 2 de mayo. Sin perder la ilusión. Renovándonos día a día. Aportando su grano de arena a esta gran montaña.