Capítulo II. Años de triunfo. 1995 – 1999

Por José Fernando Bermúdez López

1995

Había que apostar fuerte, con ideas nuevas y mejores y así se hizo. Se cruzó en nuestro camino un joven diseñador, Manolo Sánchez. Tenía poca experiencia, pero ya demostraba que iba revolucionar el mundo del enjaezamiento, con un estilo que ha marcado un antes y después. Era el manto de las estrellas, fue 2º premio, por un solo punto en las votaciones, la primera vez que estábamos tan cerca, y nos confirmó que podíamos conseguir un primer premio.

Además fue la primera vez que se sacó un brión de una sola pieza, en él aparecían los reyes cristianos con las manos entrelazadas, culminado en lo alto por las dos coronas unidas. A día de hoy tanto el brión como el manto de las estrellas son muy recordados.

1996

Un año para no olvidar. Comenzó este año Jubilar con  una gran novedad por parte del Bando de los Caballos del Vino que presidía Salvador “El Florete”. La exposición del día 1 se realizaría en una gran carpa, en la prolongación de la Gran Vía, con todos los enjaezamientos juntos. Permitía comparar los trabajos prácticamente de un vistazo, dicho sea de paso todas las exposiciones muy trabajadas y novedosas.  Estrenamos uno de los primeros polos de color para el día 1, los polos azules. El caballo provenía de la cuadra del “Pelargón”. El enjaezamiento con detalles rojos diseñado por Manolo causó sensación, todo ello rematado por una exposición bellísima que incluía una mesa giratoria. Para la Peña la exposición de la carpa trae grandes recuerdos.

Se vistió en el bajo de Adolfo “del Moralejo”, fue un día soñado para todos, que se culminó con el 1º premio, tan  perseguido tantos años, como celebrado, por todo  lo grande, un derroche de gritos, saltos, sonrisas, abrazos, lágrimas y sobretodo de satisfacción por tantos años de trabajo que se  veían recompensados por lo más grande que puede sentir un caballista, (en el 2 de mayo más airoso y polvoriento que se recuerda). Una vez probadas las mieles de un primero, queríamos mucho más.

1997

Y lo volvimos a conseguir, otro 1º premio, en 1997, con otro manto de Manolo y nuestras bordadoras (Cati, Mara, Maruja, Bienve, Luci, Mavi, Lola y Loli). Expusimos en nuestro refugio como siempre, con un enjaezamiento muy elegante que nos dio esta segunda alegría, Manolo se superaba cada día y nuestras bordadoras también. Habíamos superado a grandes peñas con muchísimos triunfos como Sangrino, Zambra, Terry…

Se dio la curiosidad que al subir la cuesta el marcador falló, y el caballo tuvo que volver a subir al finalizar todas las peñas, los caballistas eran Fran Aroca, Raúl Romera, Samuel Romera y José Antonio López; y realizaron un auténtico carrerón, el marcador esta vez marco 11´77 lo que suponía en aquellos tiempos el 11º puesto, a punto de conseguir un premio en carrera.

Era la segunda vez que una peña realizaba un “doblete”, previamente lo había conseguido la peña Zambra en los años 93 y 94. Y volverían a pasar muchos años y sinsabores para volverlo a conseguir, pero se consiguió y volvimos a saborear las mieles del triunfo.

1998

Tarea difícil, nunca ninguna peña había conseguido realizar un triplete (si lo habían hecho los caballos que precedieron a la formación de peñas, antes de 1975, como el Panterry del 62 al 64). Pero ante un gran reto, un gran esfuerzo. Manolo se superó. Diseñó el manto de las “fuentes”. Otro manto que vuelve a marcar un antes y un después. Imitado durante muchos años. Un manto digital en un tiempo analógico. Era diferente, a otros les corresponderá decir si fue el mejor, pero la verdad, que ese manto no lo necesita, tan bueno, que no necesita que le den un primer premio, y el por qué, porque todo el mundo lo recuerda superior, sin más.

En las primeras votaciones era primero, en la segunda ronda donde votaron los que menos habían penalizado, se fue al premio y el primer premio se lo concedieron a la peña que entró tercera.

Y lo festejamos, pues lo merecía, por todo lo grande.

1999

En 1999,  ya todos los enjaezamientos llevaban un Brión de una sola pieza, y sacamos el manto de “Las Serpientes”. Otra obra maestra, otra vuelta de tuerca a los diseños, otro 3º premio, ese fue el último diseño de Manolo, con el cual obtuvimos 2 primeros, 1 segundo y 2 terceros, que son sin ningún género de dudas cinco obras de arte, por lo que le damos las gracias.

Aunque ese año lo recordamos por el caballo marrón cocero que sacamos, menuda mañana dio. Yo concretamente tengo un recuerdo de esa noche del día 2, aquel año estaba de moda la canción del “Probe Miguel”.